sábado, 21 de noviembre de 2015

China planea la construcción de 400 reactores nucleares que amenazan con una catástrofe global en caso de tsunami

Gracias a China, dentro de pocos años, las catástrofes nucleares de Fukushima y Chernobyl nos parecerán una simple anécdota.


Poca gente es consciente de ello, pero China está sentando las bases para una futura gran catástrofe mundial.

El siguiente artículo, escrito en The Ecologist, nos advierte del enorme peligro que se cierne sobre todos nosotros para las próximas décadas.


China planea la construcción de 400 reactores nucleares que amenazan con una catástrofe global. Desgraciadamente, 300 de estos reactores estarán situados lo largo de la costa sísmicamente activa de China, lo que nos lleva a concluir que si se produjera un gran tsunami al estilo del de Fukushima, las consecuencias serían aún más devastadoras, eliminando gran parte de China y contaminando todo el planeta.

Curiosamente, esta iniciativa suicida para todos, está recibiendo el aplauso y el reconocimiento de algunos autodenominados “expertos”.

Un reciente artículo en Forbes, era titulado de esta forma tan entusiasta: “China muestra el camino para construir reactores nucleares rápidos y baratos”

Dicho artículo llega a alabar la escala de la inversión nuclear prevista en el nuevo Plan Quinquenal de China que va desde 2016 a 2020. Bajo este plan del gobierno chino, se invertirán más de 100.000 millones de dólares en la construcción de 7 nuevos reactores, CADA AÑO, hasta el año 2030.

“Para el año 2050”, sostiene James Conca en su artículo en la revista Forbes, “la potencia eléctrica proporcionada por la energía nuclear en China, superará los 350 GW en ese país, incluyendo cerca de 400 nuevos reactores nucleares, y habrá dado lugar a más de un 1 billón de dólares en inversión nuclear”


Pero más allá del entusiasmo que esto provoca en algunos sectores, la realidad es que China está fabricando una inmensa pesadilla nuclear potencial.

La experiencia hasta la fecha nos muestra que debemos, en promedio, esperar un accidente nuclear importante por entre cada 3.000 y 4.000 años de funcionamiento de un reactor nuclear. Y con más de 400 reactores funcionando a la vez, no se necesita mucho tiempo para que el reloj alcance esos 3.000 años.

Tengamos en cuenta, que, según datos del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), en julio de 2013, en todo el mundo había 434 reactores en funcionamiento. (Según otros datos, a 31 de diciembre de 2014, había ya 438).


Sea como sea, son alrededor de unos 400 en todo el mundo…y China planea 400 más…


Accidentes nucleares catastróficos tales como las fusiones de núcleo en Chernobyl y Fukushima, son más probables que sucedan de lo que se suponía anteriormente.

Sobre la base de las horas de funcionamiento de todos los reactores nucleares civiles y el número de fusiones nucleares que se han producido hasta ahora, los científicos del Instituto Max Planck de Química en Mainz, Alemania, han calculado que este tipo de eventos pueden ocurrir una vez cada 10 a 20 años (con base al número actual de reactores), unas 200 veces más a menudo que estimaron en el pasado.

De hecho, si hacemos caso a estos estudios, de forma razonable podríamos esperar una catástrofe tipo Chernobyl o Fukushima entre cada 7 y 10 años, sólo en China, si llegan a construir toda esta cantidad de reactores nucleares.

Pero más allá del número de reactores nucleares, hay un factor adicional que debemos tener en cuenta…

LA PÉSIMA SEGURIDAD INDUSTRIAL EN CHINA

¿Hasta qué punto es segura China en este aspecto?

Si China tuviera un fantástico registro de seguridad en el campo de la construcción y en otras industrias, tal vez las probabilidades de accidente serían mucho más bajas. Por ejemplo, si su nivel de construcción y seguridad nuclear estuviera a la altura de Suiza, podríamos predecir un gran accidente cada 10.000 años, por ejemplo.

Pero eso no es lo que sucede en China y tenemos pruebas sobradas de ello.

El pasado agosto presenciamos el enorme incendio y las explosiones múltiples en el puerto de Tianjin, en el que murieron casi 200 personas y que devastó varios kilómetros cuadrados de zona industrial.


Más tarde se supo (versión oficial) que más de 7.000 toneladas de productos químicos peligrosos se habían almacenado allí, entre ellos cianuro de sodio, carburo de calcio y nitrato de amonio y potasio, muchos de ellos en incumplimiento de la normativa. Los propietarios tenían enlaces con las más altas esferas del Estado chino, algo que pudo haber asegurado que se pasaran por alto estas irregularidades.

China también ha sufrido algunos choques de trenes de alta velocidad recientemente, el peor en julio de 2011. Dos trenes bala chocaron frontalmente en un viaducto en la provincia de Wenzhou, Zhejiang, debido a una señalización defectuosa, matando a 40 personas. El accidente fue atribuido por el propio gobierno chino a “defectos de diseño y gestión chapucera”, según la BBC.


China también tiene un historial de seguridad notoriamente pobre en una amplia gama de industrias, como la minería del carbón.

Ante todos estos datos, si hay algo que podemos esperar de la industria nuclear China, es que será bastante menos segura que la media occidental, especialmente teniendo en cuenta la cacofonía de los nuevos diseños de reactores y sus variaciones en construcción simultánea en múltiples sitios con absolutamente ningún historial de operaciones.

Otro factor es el secreto que rodea a la contrucción nuclear y a su gestión operacional en China. Cualquier asunto relacionado con la industria nuclear, es tratado siempre en términos elogiosos en la prensa oficial china, encubriendo cualquier tipo de error o corruptela.

Por lo tanto, hay un buen puñado de razones para sospechar que los reactores chinos pueden traer gran cantidad de problemas…y la estimación de que podemos esperar una o más catástrofes nucleares en China cada década, no es para nada descabellada.


BAJOS COSTES DE CONSTRUCCIÓN

El artículo de Forbes celebra lo maravillosamente bajos que serán los costes de construcción de estos reactores nucleares de China, algo que debería multiplicar aún más nuestro escepticismo.

“Seis reactores chinos de 1000 MW cada uno, diseñados en Yangjiang, tendrán un coste de solamente 11.500 millones de dólares, lo que significa una tercera parte del coste en los países occidentales”

Pero ¿cómo sabemos lo que realmente cuestas estos reactores? El hecho es que no lo sabemos en realidad. Las corporaciones nucleares de China están bajo el control de diversos órganos del Estado, incluido el Partido Comunista y el Ejército de Liberación del Pueblo, que sistemáticamente ofrecen datos, estadísticas y cuentas oficiales manipuladas y en las que no se puede confiar.

Ciertamente, la construcción nuclear en China debe ser más barata que en los EE.UU. y Europa debido a los costos laborales más bajos. Pero si lo realmente es mucho más barata, eso también debe penalizar enormemente sus medidas de seguridad.


Tomemos por ejemplo, los problemas de construcción y los retrasos en dos centrales nucleares Europeas de Flamanville, Francia y Olkiluoto, Finlandia; de momento, los costes ya están siendo de alrededor de tres veces más de las estimaciones de costos originales. Muchos de los retrasos han sido causados ​​por fallos de seguridad. Por ejemplo, uno de ellos se ha debido a la metalurgia defectuosa de la vasija del reactor de Flamanville y las preocupaciones sobre la fiabilidad de las válvulas clave en el sistema de refrigeración.

Pero claro, si usted decide ignorar este tipo de problemas de seguridad y sigue adelante con la construcción para cumplir con los objetivos fijados por el plan quinquenal, como sucederá en China, la construcción será mucho más rápida y más barata. Sin embargo, las posibilidades de que los reactores tengan un accidente grave en los próximos años también será considerablemente mayor.

Pero bueno, eso parece no importarle a nadie…

EL RIESGO DE TSUNAMI

Por si fueran poco todas estas preocupaciones lícitas y todas las dudas que despierta de forma más que justificada la industria china, encima tenemos que añadir elementos naturales que multiplican el peligro.

Resulta muy instructivo mirar el mapa de los reactores nucleares programados para los próximos diez años que nos ofrece la revista Forbes.


La mayor parte de ellos (77 reactores en total), se construyen a lo largo de las costas este y sur de China, por dos razones: allí es donde hay la mayor demanda de energía, y ahí es donde el agua de refrigeración es de fácil acceso, desde el mar.

Pero esto solo hace referencia a los que serán construidos en la próxima década. Si se cumple el plan completo de 400 reactores para 2050, probablemente unos 300 de ellos acabarán siendo construidos en la costa.

Por supuesto, también existen riesgos nucleares para los reactores del interior, que podrían ser provocados por las inundaciones en los ríos Amarillo y Yangtse.

Pero un peligro mucho mayor surge del mar. Las costas sur y este de China están en zonas sísmicamente activas. Y como los japoneses descubrieron en Fukushima, la energía nuclear, los terremotos y los tsunamis hacen una combinación peligrosa.

El peligro de tsunamis en el sur y el este la costa de China se vio confirmada por los dos terremotos de Hengchun en Taiwán en diciembre de 2006, que dañaron edificios e interrumpieron las comunicaciones por la ruptura de cables submarinos.

Un estudio reciente pone el riesgo de un tsunami de alcance superior a 2 m de altura golpeando Hong Kong o Macau, en alrededor del 10% en el próximo siglo, principalmente debido a la actividad sísmica en la Fosa de Manila. Pero si vamos más al norte y al este, las probabilidades aumentan significativamente hasta el 13,34% en Shantou en la provincia de Guangdong.

Mapa actividad sísmica desde 1973 y localización centrales nucleares…ahora añadamos 300 reactores a la costa de China, este y sur

Y puede ser más que eso: “Esta estimación de probabilidad puede aumentar con el reciente aumento de la actividad sísmica, que comenzó con el terremoto Chi-Chi de 1999, debido a que la región de Taiwán tiene un ciclo de terremotos de alrededor de 80 a 100 años”

Lo que es seguro es que el riesgo de tsunami es real y sustancial. La literatura de los registros sísmicos históricos de esta región es “abundante”. La fosa de Manila, cerca de Taiwan es “es probable que sufra un terremoto de gran magnitud en el futuro”.

“Aunque la parte sur de la Fosa de Manila está muy lejos de la costa de China, los registros históricos locales de esta región indican muchos tsunami provocados por terremotos de hasta magnitud alrededor de 8,0. Debido a que la parte oceánica del Mar Meridional de China es principalmente profunda, los tsunamis generados en la región de la Fosa de Manila pueden alcanzar la costa de China, con poca pérdida de energía”

“La energía de estas olas puede entonces ser liberada en la región de aguas poco profundas, y puede imponer un riesgo de tsunami tremendo a las regiones costeras”

LA PRIMERA CATÁSTROFE NUCLEAR VERDADERAMENTE GLOBAL

Aún no se disponen de estudio de vulnerabilidad a tsunamis para los 300 reactores nucleares que podrían terminar siendo construidos a lo largo de las costas este y sur de China.

Pero lo que sí sabemos es que al menos una central nuclear, la de CANDU en Qinshan, donde siete reactores están actualmente en funcionamiento, es extremadamente vulnerable.

Central de CANDU en Qinshan
Y las consecuencias de un gran terremoto y un tsunami golpeando la costa de China con sus 300 reactores nucleares serían catastróficas. Muchas decenas de reactores podrían ser dañados, cada uno provocando su propio “Fukushima”.

Esto no sólo traería contaminación radiactiva masiva a las regiones más desarrolladas, prósperas, productivas y pobladas de China, sino que se extendería alrededor del mundo a través de las corrientes atmosféricas y oceánicas, convirtiéndola en la primera catástrofe nuclear verdaderamente global de la historia.

La única buena noticia en todo esto es que la construcción nuclear en China no se está llevando a cabo algo tan rápido como reclama la revista Forbes. La mayoría de los reactores de la más moderna ‘Generación III’ están muy por detrás de sus tiempos de construcción.

Sólo podemos esperar que las dificultades en la construcción persistan y abunden y que los gobernantes de China se den cuenta de que las inversiones en energía solar, eólica y otras energías renovables son una manera más rápida y más segura de llevar la energía a las masas.

Porque la verdad es que si llevan a cabo su programa de construcción nuclear tal y como lo tenían planificado, eso representará una amenaza existencial para su país y para el mundo entero…

Oliver Tickell para The Ecologist



Fuentes